viernes, 20 de mayo de 2011

#spanishrevolution

Hoy unos señores llamados la Junta Electoral han decidido que se puede pedir democracia para España en Paris, en Londres, en Nueva York, en Berlin, en Viena... y así unas treinta ciudades del mundo, menos en las ciudades de España (¿no os recuerda a otras epocas?) .

Estos señores han tenido la santa cara de reinterpretar la Constitución, algo que en teoria sólo le corresponde al Tribunal Constitucional (quien por cierto, tiene jurisprudencia favorable sobre el tema). En concreto la Constitución Española en Artículo 21. 1 dice: "Se reconoce el derecho de reunión pacífica y sin armas. El ejercicio de este derecho no necesitará autorización previa". Creo que viene muy clarito, pero hay quien se empeña en darles vueltas. De la misma forma que no se puede prohibir el día de reflexión que la gente se junte en el cine (¿la Junta Electoral controlará la cartelera?), ni para ir a misa (¿la Junta Electoral hará las homilias?), ni para juntarte con los amigos en la plaza del pueblo (¿la Junta Electoral nos dirá de que hemos de hablar?), pues no se puede prohibir que la gente esté en la plaza de su pueblo o ciudad hablando o debatiendo de mil y un tema (sin pedir el voto para nadie en concreto), máxime cuando la gente que hay es hetereogena y que el mensaje que se da a la ciudadania es el de la participación.

Vamos contrarreloj para parar este acto de profunda irresponsabilidad de la Junta Electoral (en el fondo confirma que es urgente y necesario reformas democráticas en este país), así que firma la siguiente petición a la Junta Electoral:
http://actuable.es/peticiones/urgente-exige-autoricen-concentracion-puerta-del-sol

Por otro lado, si no se logra parar este desatino, recomiendo a la gente que vayamos a las plazas de nuestros pueblos y ciudades, con el fin de que dicha tonteria no se llegue a cometer. Y si no, Sábado y domingo no se convocan concentraciones ni manifestaciones; eso sí quienes quieran pasear por la plaza del Pueblo lo mismo se encuentran con otros amigos por allí y se paran un rato a charlar y reflexionar sobre las cosas de la vida

Por último os dejo un artículo de Francisco Garrido, profesor de Ética de la Facultad de Humanidades de la Universidad de Jaen, que hace un retrato de la gente que está en las acampadas, en su caso en Andalucia, pero por lo que yo he observado en Plaça Catalunya de Barcelona, lo clava bastante. No obstante, la mejor forma de comprobarlo es bajarse a la plaza más cercana y verlo por uno mismo. ¿no?.

Ahí va el artículo:

No son “perro flautas”, no. Ni tampoco son marxista-leninistas profesionales. Ni anarquistas del Black bloc. Ni antisistemas aburridos. Son ciudadanos y ciudadanas. Personas que exigen la devolución de la ciudadanía secuestrada por un modelo político y económico que los reduce todo a mercancías de compra y venta.

No “están locos” y como en la canción de Ketama “sabemos lo que queremos”: democracia real ya. La democracia es el nombre con el que desde hace siglos venimos llamando a cualquier proyecto de felicidad colectiva posible. Pero en este movimiento, asombroso y deslumbrante, del 15-M la democracia recobra su doble naturaleza original de ser, al mismo tiempo: un fin en sí mismo (la dignidad de ser iguales) y un instrumento colectivo de cambio y transformación social ( “no somos mercancías”,” alargo mi mes para llegar al fin del sueldo”). Para los miles de personas que se manifiestan y acampan la democracia es puerto final y vía de transito a la vez. Esto es lo que no han entendido tanto “listillo académico” que opinan, en estos días, en los medios cuando dicen que el movimiento es coyuntural porque carece de ideología. Claro que tienen ideología: la democracia radical.

No son apolíticos ni antipoliticos, es mas, yo diría que son los únicos políticos que quedan. Antipolitico son los miles de profesionales de la política que ha hecho de esta una actividad privada al servicio de sus intereses y de aquellos que les pagan. Están hartos de que votar sea un ritual de engaño, como escribir la carta a los reyes magos pero sin regalos, done se elige al nuevo sirviente de la banca y de las multinacionales. Han entendido que la política es el espacio de la democracia y de lo común no el de los intereses privados y el de la profesionalización.

El entusiasmo de Túnez o de Egipto está hoy en la Puerta del Sol, en la plaza del Carmen, en las setas de la Encarnación o en la plaza de Cataluña. A algunos les ofenden que la vanguardia este en el norte de África. Les escandaliza que miremos al sur para averiguar por dónde van los vientos de la historia y de la libertad. A mí me llena de orgullo y de ilusión.

Internet y las redes sociales ha sido el vehículo de formación y coordinación de la protesta. Y es lógico pues la “nueva plaza pública” , el ágora contemporánea está y es la web. Las redes sociales posibilitan una forma de coordinación descentralizada, múltiple que impide la censura y reduce mucho los costes de la comunicación y la coordinación. Pero este movimiento también nos ha enseñado que cuando la protesta se hace efectiva, cuando la forma pueblo se hace real requiere del “cara a cara”, de la calle, de la plaza, precisa de la encarnación en multitudes que hablan, actúan, gritan, duermen, comen, debaten juntos.

Creo que el 15-M supone el comienzo del fin del régimen político de la transición. El inicio del desmontaje social del cuento ese de la “transición modélica”. El cuestionamiento del bipartidismo y del sistema electoral es el dato más claro de que este modelo de democracia recortada y tutelada con que se despidió el franquismo, vive sus últimas horas. Es también la entrada de una nueva generación ( national digital) de activismo social y político libre de todas las derrotas y claudicaciones de generaciones anteriores. Y es por último una respuesta espontánea pero coordinada a la globalización mercantilista que erosiona la dignidad y empobrece la vida, especialmente de los más jóvenes

2 comentarios:

La mare dijo...

Excelente articulo, en el qual se refleja toda la verdad de lo que esta pasando y lo que esta por llegar, pongamos nuestro granito de arena ,cada qual a su manera pero sin parar.

Vicent dijo...

Este movimiento me produce una tremenda emoción. Siento aletear miles de mariposas en mi interior y los ojos se me nublan al leer el lema de cada pancarta. Por fin se empiezan a abrir los ojos. Después, lejos de las plazas de esperanza, escucho las voces escépticas y pesimistas de naturaleza que pretenden arrebatarme uno de los pocos instantes de alegría en muchos años.
Sólo pido que esto no pare. Que cuando mañana las urnas nos muestren la decepción nuestra de cada día, seamos mejores que su absurdo contenido y sigamos pidiendo la democracia que nos merecemos.
En 1978 yo no era más que un crío, pero recuerdo que un analista político de la época (no recuerdo ni su nombre ni su cara, pero sí sus palabras) ya nos previno: "La ley d'Hont es una traba para el crecimiento de esta democracia que nace y terminará por corromperla. Si no se hacen cambios en los primeros años terminará trayendo revueltas sociales". No sé si son estas las revueltas de las que nos advertían, pero si es así han tardado demasiado. No las dejemos escapar ahora.