Hoy hace 10 años que un descerebrado, que además era un ignorante, mató de un tiro a mi profe de la Facultat de Econòmiques, Ernest Lluch.Recuerdo perfectamente el momento en qué me enteré de la fatal noticia. Fue al día siguiente a eso de las 7 mañana, en un vagon de metro camino del trabajo. Me embargó un sentimiento de tristeza, pero también de incredulidad que me dejó con en estado de shock. De hecho hasta unos meses antes yo era alumno de su asignatura (que aprobé en aquel verano). Al llegar al trabajo escribí una carta a El Periodico explicando lo que sentía, que fue publicada al día siguiente como carta del día.
En esa carta explicaba que el asesino de Ernest Lluch era un ignorante, pues mi profe era amante de las buenas discusiones y si su asesino en vez de disparar, le hubiera hablado, seguramente hubieran acabado hasta las tantas de la mañana conversando. Lo sé porque había sido uno de los profesores que más me habían impactado, precisamente por eso, porque disfrutabamos en los debates en clase.
Él era un de los tres profesores que impartían la asignatura de Doctrinas Economicas, junto a Lluís Argemí y a Jordi Pascual. Los tres formaban un triunvirato de ese tipo de personas hipercultas, que pueden estar hablando tres o cuatro horas, sin dejar en ningún momento de saber lo que están diciendo. Son de ese tipo de personas que envidias por todo lo que saben y conocen , y la naturalidad con que lo llevan. De mayor queria ser como ellos.
Sus clases eran poco pobladas, pues la gente aprobaba la asignatura con los apuntes que corrían por la Facultat y por lo tanto para aprobar, no era necesario ir a clase. De ahí que en muchas de sus clases no fueramos más de 10 personas, y nos conocieramos todos. A pesar de eso, yo no me perdía ni una clase, pues era una gozada abordar cualquier tema (tanto de Economia como de los ámbitos más variopintos).
Recuerdo que Ernest Lluch venía a clase con una Fanta de Limón de lata, se apoyaba encima de la mesa y empezaba a hablarnos de lo que le preocupaba en ese momento. Así en sus clases hablamos muchas veces del presidente de la Reserva Federal Norteamicana, Alan Greespan por quién sentía una partícular devoción (lo consideraba una persona muy inteligente); de la vida privada de los grandes Economistas de la Historia como Marx, Ricardo, Adam Smith, Samuelson, Keynes... (dichos "cotilleos" han sido recogidos también en un libro del genial Fabiá Estape, llamado "Mis economistas y su trastienda") que hacian entender las motivaciones personales de según quién y según qué teorias economicas; de la guerra de Yugoslavia (él estaba a favor de la intervención de la OTAN en Kosovo y de los bombardeos de la OTAN a Serbia, yo no, y alguna discusión tuvimos por el tema); las tertulias futbolisticas (él culé empedernido y yo perico, ambos duros de roer); de temas de Facultat (él profesor de los de antes en el sentido que siempre veía a los maestros por encima de sus discipulos y yo representante en Junta de Facultat votado por los alumnos, que le recordaba que todos eramos iguales); historias de su vida política (recuerdo sus anecdotas personales con Fraga que definen al personaje o sus anecdotas en el tiempo en que fue Ministro de Sanidad como su primer día como Ministro en que llegó al ministerio a trabajar a su hora y no encontró a nadíe, pues "no había costumbre en el ministerio de llegar a la hora a trabajar, sino una o dos horas despues") y lo que son las cosas, un día hablamos de ETA.
Sentía pasión por Euskadi y entendía como nadíe el conflicto vasco, ese conflicto que hace que en una misma familia el día de Navidad (lo mismo pasa en las comunidades de vecinos, en los colegios, etc...) haya sentado en una misma mesa uno del PNV, otro del PP o el PSOE y otro de Batasuna, sean tan amigos, y fuera de allí, tengan ganas de matarse. Recuerdo que nos explicó que el origen de ETA había que buscarlo en la Segunda Guerra Mundial, cuando los aliados queriendo desembarcar en el continente europeo, crearon a partir de lo que quedaba del PNV clandestino (era la epoca de Franco, en plena postguerra española) una red de espias con estructura militar para preparar el desembarco aliado (creando una red informadores, con preparación en guerrillas, en organización por celulas,etc... es decir muy similar a la estructura actual de la organización terrorista). Finalmente el desembarco se hizo en Normandia, pero la estructura "militar" de esos resistentes antifranquistas del PNV se conservó intacto. Años despues, como es de todos sabido, gente de esa estructura pseudo-militar abandona el PNV y funda ETA, con todos los conocimientos y formas de hacer que habían aprendido por los propios aliados, muchos años antes.
Sobre el conflicto vasco, que como he dicho le apasionaba hablar, decía que la solución no era la vía "militar", ya que ni ETA ni el Estado Español iban nunca a doblegar a la otra parte. Decía que aunque costase mucho (pensad que hace 10 años , ETA era mucho más activa que ahora) la única solución para acabar con el tema del terrorismo en Euskadi era "el diálogo, el diálogo y el diálogo" (sí, con tres repeticiones) y que necesitabamos gente valiente tanto en ETA como en el Gobierno Español para acometerlo. Desgraciadamente los valientes hablan (incluso con su "enemigo") , y los cobardes disparan tiros en el cabeza, para no tener que hablar.
Hoy, gente como Ernest Lluch son muy necesarios. Hoy lo recuerdo con la misma emoción que hace 10 años. Sigue siendo mi profe y espero tener el gusto de discrepar (ojo, que a veces, más de las que os pensáis, estabamos de acuerdo) con alguien como con él.
Viva la Inteligencia, Muera la ignorancia (que no los ignorantes)!!!!